Fuente: Estrategia

Humphreys decidió otorgar ‘Categoría AA-‘ a los bonos de Tanner Servicios Financieros S.A. (Tanner), con tendencia ‘Estable’. La compañía está inscribiendo un nuevo bono en el mercado local, a cinco años bullet, correspondiente a la serie AE, por un monto de hasta UF 2 millones, a una tasa nominal de 1,10% anual, con cargo a la línea de bonos a 20 años N°888 inscrita con fecha 19 de febrero de 2018. El uso de los fondos provenientes de la emisión se destinará exclusivamente al financiamiento de operaciones de crédito automotriz, créditos corporativos y leasing.

Entre las principales fortalezas de la empresa que sirven de fundamento para la clasificacoón de riesgo, indica Humpheys en su reporte, figuran la atomización de su exposición crediticia y comercial, dada la amplia dispersión en el número de deudores y clientes, fundamentalmente en los créditos automotores, colocaciones de factoring y leasing. Además, se reconocen las mejoras en la concentración de su cartera de créditos a empresas.

También fundamentan la clasificación de riesgo la flexibilidad del factoring, línea de negocio que representa en torno al 30% de las colocaciones, para ajustar rápidamente la liquidez de la compañía a las condiciones propias del mercado (lo cual le permite enfrentar eventuales cambios en las condiciones de crédito de los bancos) y, particularmente, el desarrollo de un modelo de negocio que ha ido cumpliendo los objetivos que se ha fijado. Destaca además, el liderazgo de la compañía dentro del sector financiero no bancario, en especial por la aplicación de políticas que han permitido mejorar y consolidar los estándares de calidad, particularmente en materias de control interno, identificación y mitigación de riesgos operativos, gestión de la mora y administración del riesgo financiero de su balance. También influye el correcto manejo de la liquidez de la empresa y los riesgos de sus activos durante los períodos de crisis económica, producto sobre todo de la mayor madurez alcanzada por los aspectos antes mencionados.

En tanto, señala la agencia, se ha considerado favorablemente la diversidad de fuentes de financiamiento con que cuenta Tanner, entre ellas bancos locales, bancos extranjeros e instrumentos de oferta pública, emitidos tanto en el mercado local como extranjero, lo que le otorga menor vulnerabilidad que otras empresas del rubro a escenarios de reducida liquidez. A marzo de 2019, sus obligaciones se distribuyen en bonos (55%), tanto en el mercado local como externo, seguidos por bancos e instituciones financieras (30%), efectos de comercio (6%) y otras obligaciones (9%).

“En forma complementaria, se considera el desarrollo exitoso que ha exhibido la compañía a lo largo del tiempo y el conocimiento que tienen los socios sobre el segmento al cual se orienta el negocio (básicamente pequeñas y medianas empresas). La trayectoria y experiencia de sus principales ejecutivos en el sector financiero también formaron parte de la evaluación. Otro elemento favorable incorporado es que un elevado porcentaje de sus cuentas por cobrar (créditos automotrices, leasing y algunos préstamos comerciales) tiene asociado activos subyacentes, que reducen la pérdida esperada ante eventuales default de los deudores. En general, se aprecia un buen comportamiento de las cuentas por cobrar en todas sus líneas de negocio”, sostiene Humphreys.

Sin perjuicio de las fortalezas aludidas, acota, la clasificación de riesgo se encuentra limitada por el hecho de que la empresa está inserta en líneas de negocios en las cuales compiten entidades bancarias o relacionadas a estas, que forman parte de importantes grupos financieros nacionales y tienen acceso a un menor costo de financiamiento. Además, dentro del factoring hay una serie de empresas de menor tamaño, que agregan más competencia a un mercado, en el cual existe poca lealtad por parte de los clientes.

La clasificación de riesgo reconoce la sensibilidad del negocio de factoring y del crédito a los ciclos de la economía y las variaciones en la tasa de interés, así como la vulnerabilidad de gran parte del segmento objetivo de Tanner, compuesto por pequeñas y medianas empresas, a las crisis económicas.

Tampoco es ajeno a la evaluación el dinamismo exhibido por la compañía en el crecimiento de sus colocaciones, que si bien es positivo desde la perspectiva del mayor tamaño y de la atomización de las exposiciones crediticias (al menos en los negocios de leasing, automotriz y factoring), implica la incorporación de nuevos deudores que no necesariamente presentarán en el futuro un comportamiento de pago asimilable al de sus operaciones de mayor antigüedad, muchas de ellas probadas en épocas de crisis. Con todo, se reconoce que los nuevos clientes son sometidos a procesos de evaluación consolidados y que con el tiempo debiera disminuir la tasa de crecimiento y, por ende, reducir el flujo de caja operacional negativo que se observa en los cierres de los últimos años. Así, se espera que el crecimiento en el stock de colocaciones disminuya la importancia relativa de los nuevos negocios, lleve a menores flujos operacionales negativos y reduzca la exposición a escenarios recesivos. Estos últimos afectan los niveles de recaudación de las cuentas por cobrar y reducen la liquidez del mercado.

Tendencia

La tendencia de la clasificación es ‘Estable’ debido a que no se observan elementos que en el mediano plazo puedan incidir positiva o negativamente en la clasificación asignada, precisó la institución.

Tanner fue constituida en 1993 y se orienta a la prestación de servicios financieros bajo la modalidad de operaciones de factoring, tanto de alcance local como internacional, créditos automotrices, créditos a empresas y leasing. Además, a través de subsidiarias ofrece servicios de Corredores de Bolsa, Corredores de Seguros y Corredores de Bolsa de Productos.

A marzo de 2019 la sociedad presentaba activos por $ 1.366.826 millones y colocaciones netas por $ 1.130.426 millones. Los activos de la sociedad son financiados con $ 967.088 millones correspondientes a pasivos financieros, $ 287.964 millones de patrimonio y el resto principalmente por cuentas por pagar. La actual estructura del balance le permitió a la empresa generar, durante los tres primeros meses de 2019, un ingreso y una ganancia de $ 76.146 millones y $ 6.352 millones, respectivamente.