Fuente: La Tercera

El gerente general explica que la ley que reforma la bolsa extiende el abanico de productos que pueden custodiar y transar, donde también evaluarán la posibilidad de comercializar títulos representativos de edificios y commodities.

La Bolsa de Productos estaba restringida, pero desde ahora tendrá un abanico extenso para poder crecer y ofrecer nuevas alternativas al público.

Esa es la idea central que se desprende al hablar con Christopher Bosler, gerente general de la mencionada plaza bursátil, acerca de la nueva ley que reforma la Bolsa de Productos, que fue publicada el 24 de mayo pasado y que entrará en vigencia el 1 de agosto del próximo año.

“Una de las principales implicancias es que flexibiliza el concepto de producto y lo amplía, pues hasta ahora estaba limitado a los productos agropecuarios y a los contratos de facturas”, explica Bosler. El ejecutivo añade que esta reforma “permitirá el depósito y negociación de toda clase de bienes como contratos, licencias, concesiones, inmuebles, commodities y sus derivados, entre otros, excluyendo solamente a los valores”.

Para poder implementar lo anterior, tendrán que elaborar los reglamentos que serán revisados y aprobados por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) dentro de los próximos 14 meses y, además, deberán actualizar sus sistemas de custodia y transacción para permitir la entrada de los nuevos productos.

Dentro de toda la gama de opciones que se les abre, en la Bolsa ya definieron cuáles serán las nuevas opciones que ofrecerán.

“Vamos a seguir enfocados en proveer financiamiento. Vamos a consolidar el negocio de las facturas y abriremos el espectro, donde nos moveremos desde operaciones de corto plazo hasta las de mediano y largo plazo”, revela. Añade que “esto lo realizaremos a través de contratos de crédito, de leasing y mutuos hipotecarios endosables. Son contratos de crédito que creemos que pueden ser muy interesantes para darles un mercado secundario ágil y transparente a instrumentos que no tienen mucha liquidez”.

En ese contexto, remarca que la custodia del contrato y su desmaterialización en un mercado secundario facilita la compra y venta con una adecuada formación de precios, lo cual puede ser muy atractivo para los inversionistas. Lo anterior, sobre todo porque hasta hoy no existe transparencia sobre los precios de ese tipo de instrumentos, pues se negocian en operaciones privadas entre cuatro paredes, resalta.

Actualmente, las facturas rentan UF+3% anual, un contrato de leasing entre UF+8% y UF+11% al año y un mutuo hipotecario cerca de UF+5% anual.

“Los fondos de inversión, sobre todo los de deuda están muy deseosos de comprar más activos, ya que en un contexto de bajas tasas de interés buscan activos alternativos con retornos más interesantes, ojalá con muy poca volatilidad y con una buena tasa. Y eso es lo que les ofreceremos con este tipo de productos”, enfatiza Bosler.

Más alternativas

Otras opciones que la Bolsa de Productos considera interesantes para ofrecer eventualmente a futuro es la custodia y/o transacción de títulos representativos de minerales y metales, como el litio y el cobre.

Podríamos tener nuestro propio mercado de cobre a futuro si quisiéramos, si tuviera sentido y hay demanda del mercado”, cuenta Christopher Bosler.

La reforma legal también les permitiría comprar edificios y luego desmaterializarlos para vender títulos representativos de ellos.

“En fin, lo que sea que se pueda estandarizar y almacenar nosotros podríamos desmaterializarlo para que el público lo compre, pero todo dependerá de si hay suficiente demanda en el mercado”, indica el ejecutivo.

La implementación de los nuevos productos permitirá tanto un aumento como una diversificación de los montos transados, los cuales hoy en día están concentrados principalmente en la negociación de facturas.

Impacto de bajas tasas

Uno de los factores que han marcado los desempeños de los mercados a nivel mundial, en los últimos meses, son las bajas tasas de política monetaria que mantienen los principales bancos centrales del mundo, generando a su vez que las tasas de retorno en la renta fija se encuentren en niveles históricamente bajos en algunos instrumentos.

“Frente a ese escenario, los inversionistas que participan de los mercados de deuda han buscado mayores retornos en activos alternativos, donde han encontrado atractivo en las facturas que transamos en la Bolsa de Productos, lo que ha ayudado a elevar los montos transados, sumado al mayor nivel de actividad económica de Chile en relación a los años previos”, afirma Bosler.

Detalla que las facturas, que califica como la renta fija de los activos alternativos, ofrece una rentabilidad de 0,5% nominal mensual, lo que es superior al 0,2% nominal mensual del money market.

Y estima que el reciente recorte de 50 puntos base que aplicó el Banco Central de Chile a la tasa de política monetaria hará bajar aún más el retorno del money market, mientras que el atractivo de las facturas ofrecidas por la Bolsa se mantendrá por un tiempo.

“La correlación de la Bolsa con el resto del mercado existe, pero no es tan directa ni inmediata. Por lo tanto, las tasas de la Bolsa se mantendrán un poco más arriba antes de que vuelvan a bajar, lo que hace que el spread sea más atractivo por un tiempo”, argumenta.

Esto genera, agrega, “una oportunidad interesante de posicionarse en facturas ahora pensado en los próximos seis meses e incluso hasta cerca de un año, cuando la tasa de la Bolsa comience a bajar, lo cual muestra que la volatilidad en la Bolsa es casi nula y ofrece un alto retorno”.