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Fuente: La Tercera

Dispuesta a quedarse con parte de los US$ 30 mil millones anuales que en Chile mueve el negocio del factoring está la Bolsa de Productos. El mercado electrónico, donde se transan facturas y contratos agrícolas, está a la espera del pronto ingreso al negocio por parte de las AFP y otros inversionistas institucionales para elevar su actividad, proceso para el que sólo resta que la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) emita los reglamentos pertinentes.

‘Será clave para absorber el aumento de la oferta de facturas que entrarán a la Bolsa en los próximos años. El mercado total de factoring en Chile es de U$ 30 mil millones anuales, lo que es potencialmente transable en la Bolsa’, dice su gerente general, Christopher Bosler.

Fundada hace 11 años y controlada en un 35% por inversionistas extranjeros (bolsas de México, Lima y Electrónica de Chile) y un 38% por corredores de Bolsa y otros accionistas, la entidad transa principalmente facturas, negocio que creció exponencialmente con la norma que desde agosto pasado obliga a las pequeñas y medianas empresas (pymes) urbanas a facturar electrónicamente sus operaciones.

Dado que las pymes ya no emiten documentos tributarios en papel, sus facturas se pueden transar en el mercado. Usualmente, para conseguir liquidez, los pequeños empresarios ceden esos documentos a los factorings. Por eso, según Bosler, la Bolsa tiene posibilidades de captar una cuota importante del mercado: ‘Hoy, la BPC tiene tasas de descuento de facturas en torno a 0,52% mensual (sin considerar costo de comisión de corredores)’.

Según explica, considerando todos los costos, el descuento de factura en promedio es casi la mitad de lo que ofrecen los bancos medianos y factorings no bancarios. ‘Por tanto, hay un instrumento altamente competitivo en favor del proveedor y, además, es un producto competitivo respecto de otras alternativas de inversión’, dice.

Lo anterior hace tan importante para la BCP el hecho de que las AFP y otros inversionistas institucionales entren a ese mercado en el corto plazo. De hecho, ya existen fondos de inversión invirtiendo en facturas, cuyos rendimientos son mayores que los tradicionales depósitos a plazo: 0,5% versus 0,3%.

Y con cero volatilidad. ‘Lo mismo aplica para las repos, que tienen tasas de interés que rondan el 0,6% para el inversionista y del orden de 1% para el agricultor que se financia, en promedio’, acota el ejecutivo.

El 15% de la actividad de la BPC es de repos (contratos) sobre productos agrícolas, especialmente ganado bovino y porcino.

Según Bosler, el porcentaje de pymes que utilizan la Bolsa de Productos ha crecido gradualmente a un 65% desde 2014 a la fecha.

‘Esto indica que está siendo más fácil para los proveedores de menor tamaño ceder facturas a la Bolsa y, por otro lado, las grandes empresas están adaptando sus procedimientos administrativos y tecnológicos para hacer más sencilla la transacción’, subraya.

Hoy, más de 340 empresas están inscritas en la entidad. Entre ellas, la estatal Codelco.

‘Tenemos un gran número de inversionistas que hoy son clientes de nuestros corredores de Bolsa. Dado el atractivo de las tasas de interés y la baja volatilidad, están en constante búsqueda y espera de nuevas facturas’, destaca Bosler.

A eso se suma la vigencia de beneficios tributarios (54 bis) para la inversión en estos instrumentos. Claro que con el límite de 100 UTA ( $ 55,3 millones al día de hoy ), ‘lo que es un límite relativamente bajo a nuestro entender, pero creemos que puede ser atractivo para inversionistas de menor tamaño’, aclara.

PARA ENTENDER
La Bolsa de Productos busca convertirse en una alternativa al factoring, negocio que al año mueve US$ 30 mil millones.

En los próximos meses, las AFP y otros inversionistas institucionales podrán invertir en facturas. Sólo falta que la SVS emita los reglamentos pertinentes.

Las facturas ofrecen rendimientos mayores que un depósito a plazo.