Fuente: El Mercurio

Con los datos del segundo trimestre se confirmaría la tesis de que las empresas pagadoras se han ‘anclado’ en el nuevo plazo de 60 días establecido por la normativa, señala autor del estudio. No obstante, advierten, a medida que pasen los meses, el lapso promedio debería caer.

Por cuarto trimestre consecutivo, las pequeñas y medianas empresas vieron resentidos sus flujos de recursos. Esto debido a que entre abril y junio el plazo de pago a pymes llegó a 60 días, 11 días más que en el mismo trimestre del año pasado. A nivel general, el plazo promedio fue 59 días, medido como la diferencia entre la fecha de emisión y pago real de la factura. Así lo reveló el reporte trimestral de la Bolsa de Productos de Chile (BPC) y la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech), el que analiza la demora con que las compañías cancelan los documentos a proveedores que se transan en su mercado.

El registro de este segundo trimestre se da en un contexto en que entró en vigencia, el pasado 16 de mayo, la Ley de Pago a 30 Días. Esta busca reducir los tiempos de pagos de las facturas a los proveedores. A partir de 2021 las empresas pagarán en un máximo de 30 días sus facturas, aunque desde mayo de 2019 se aplica un período de transición con un lapso máximo de 60 días. Paradójicamente, sería la entrada en vigencia de la ley el motivo detrás del aumento en el plazo de pago a las empresas de menor tamaño. ‘Con los datos del segundo trimestre se confirmaría la tesis de que las empresas pagadoras se han ‘anclado’ en el nuevo plazo de 60 días establecido por ley’, comenta Christopher Bosler, gerente general de la Bolsa de Productos. Agrega que esto ha afectado a los proveedores en general, dado que desde que se comenzó a hacer esta medición, nunca habían alcanzado un plazo de pago promedio de 60 días, señala el ejecutivo (ver infografía).

Sin embargo, anticipa Bosler, en la misma línea de este efecto de ‘anclaje’, ‘debiéramos ver antes de dos años una tendencia contraria en los plazos de pago, bajando el promedio al guarismo de los 30 días que exige la ley para mediados de 2021’. Por su parte, la presidenta de la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech), Alejandra Mustakis, dijo que ‘probablemente’, la entrada en vigencia de la ley habría empujado el salto en el plazo de pago a las pymes. ‘Los dos primeros años son un período de adaptación de caja, tanto para las grandes empresas como para las pymes’, comenta la dirigenta gremial. Agrega que la idea de poder generar un espacio de dos años de adaptación y que los pagos fueran a 60 días fue, entre otras cosas, para que los pequeños se pudieran adaptar a este nuevo régimen, sabiendo que esta nueva norma tiene grandes beneficios, pero a la vez responsabilidades de pago. ‘Ojalá que en el mediano plazo, o quizás en el próximo ranking, ya veamos mejores resultados, ya que probablemente en estos meses las personas intentaron entender de qué se trataba la normativa y cómo se podía afrontar’, espera Mustakis.

Distribución de los pagos

En cuanto a la distribución de los plazos de pagos a las pymes, el estudio arrojó que el 59,9% del monto de las facturas se pagó a 60 días o menos en el segundo trimestre del 2019. Además, el lapso más recurrente fue entre 30 y 60 días con un 38,9% del monto total.

En el caso de las empresas grandes, el 59,3% del monto de las facturas se pagó bajo los 60 días en el segundo trimestre del 2019 y el rango de pago más recurrente para las grandes firmas se ubicó entre 30 y 60 días con un 32,18% del monto total. Con todo, el estudio advierte que un 79% del monto de las facturas pymes y el 72,87% del monto de facturas de grandes empresas son pagadas por sobre los 30 días. Esto, señala que las empresas pagadoras deberán incurrir en un costo financiero para adelantar sus pagos de facturas y, así, cumplir a mediados de 2021 con la Ley de Pago a 30 Días.

Pagadores por actividad económica

El ranking de pagadores incluye un análisis del pago a proveedores por sector económico. Así, en una escala de evaluación de un máximo de 100 puntos, el estudio arrojó que el sector energía es el mejor pagador con 75,2 puntos promedio, seguido de sanitario, con 74,8 puntos, y alimentos, con 74,4 puntos.

Por empresa, los mejores pagadores en cada sector económico son Sopraval S.A. en alimentos, Essbio en sanitarias y Salmones Blumar en el sector acuícola (ver infografía). El ranking de pagadores de este segundo trimestre se hizo a base de 14.845 facturas entregadas a 803 empresas.

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